Aquí hay una desmitificación radical de la historia convencional de Cuba. Una historia generalmente contada como una especie de relato épico en el que los cubanos, siempre buenos y abnegados, sufrieron el acoso y la saña de los enemigos de su independencia y libertad. Asimismo, siempre se trataba de una historia en la que el país y los ciudadanos que lo habitaban estaban destinados por los dioses para realizar hazañas desmesuradas. «Julián B. Sorel» se asoma a esta visión narcisista del pasado cubano con una mirada distinta, a veces irónica, siempre seria y documentada.