Este libro narra la vida y obra del Venerable Fernando de Contreras, un apóstol de Sevilla y redentor de cautivos. Escrito por Carlos Ros, el libro ofrece una visión profunda de la figura religiosa y su impacto en la sociedad de su tiempo.
Fernando de Contreras, sacerdote sevillano nacido en la Macarena, de la épica de los Reyes Católicos y emperador Carlos V, pasó al África y realizó un puñado de redenciones practicando la obra de misericordia de «redimir al cautivo». «Apóstol de Sevilla» le he llamado y espero que este apelativo quede fundido a su nombre, como «apóstol de Andalucía quedó unido a la figura de su amigo san Juan de Ávila. Contreras fue hombre de Dios. Y clérigo pobre... Clérigo presbitero se firmaba. Carlos V le nombró obispo de Guadix y no valieron razones para que aceptase. Una noche oyeron golpes de disciplina en su aposento. Le preguntaron qué ocurría, y respondió ingenuamente* - Estaba azotando a un diablo obispo que quería tentarme. Su figura esté hoy tan difuminada como su losa sepulcral a los pies del altar mayor de la Catedral de Sevilla, donde la incuria del tiempo y las pisadas canonicales han gastado su leyenda. No así en otro tiempo, cuyo recuerdo y veneración estaba presente en la gente. Un ejemplo curioso lo ofrece el padre de Blanco White, don Guillermo, muy devoto del venerable Contreras, quien acudía a diario a rezarle a su tumba, acompañado de su hijo.