En sus manos está el dar toda la visibilidad posible a las llamadas estrellas dobles y múltiples: fomentar su investigación y mostrar al gran público los secretos de estos astros que, al contrario de nuestro aislado sol, deciden vivir asociados en el espacio sideral. José Ángel Docobo, director del observatorio Ramón María Aller de la Universidad de Santiago.
Las estrellas dobles se asocian por su mutua atracción gravitatoria, describiendo cada una de ellas en torno a la otra una órbita de la misma forma que la Luna gira alrededor de la Tierra, o los planetas con respecto al Sol. Algunas de estas estrellas se pueden observar por métodos ópticos ya que se detecten cambios en sus posiciones relativas al ser observadas en distintas épocas. En el mismo siglo XVII, después de que Galileo utilizara el anteojo con fines astronómicos, ya se disponía de medios ópticos como para poder separar algunas estrellas dobles.